Muchas veces no somos conscientes de que en esta vida somos simples pasajeros. A menudo, nos preocupamos de cuestiones y cosas que realmente no son lo suficientemente importante mientras que descuidamos lo esencial y hasta lo precios y alegre de estar vivo. Creo ya haber mencionado por qué suelo hacer este tipos de posts tan personales y reflexivo, pero para aquellas personas que aún no se han enterado, les digo que cuando lidias a diario con el sufrimiento de las personas y con sus arrepentimientos, (en mi trabajo veo mucho de estas coaas) algo te llevas a casa...
Es sencillamente imposible permanecer indiferente o sin ningún tipo de afectación... Al final de todo, soy un ser humano , y por supuesto que siento y padezco muchísimo.... En est ocasión, he tenido días llenos de algunos pensamientos en mi mente. Quizás debido a la mismísima temporada de Navidsd y de unión... Siento que el hecho también de haber cumplido años recientemente en conjunción con algunas cosas que me continúo reclamando, hace que no me detenga lo suficiente a disfrute de lo afortunada que he sido.
He vivido una vida llena de alegrías gigantes. Mi hija es un niña sana, alegre y totamente feliz. No se preocupa por nada ni guarda en su corazón amargura o traumas. Sencillamente es un pedacito de ese cielo que prometen todas las religiones pero en este plano, aquí y ahora... Desde hace un par de años, siento que los días transcurre demasiado rápido. No soy realmente consciente de muchas cosas... Por ejemplo, que me he notado un par de arrugas que antes sencillamente no estaban... O, que a pesar de los deseos personales, mi hija crece a diario y cada día que pasa se aleja más de la realidad esa niña que sostenía en mi brazos, y queda esta pequeña adolescente hermosa y esbelta.
No miento cuando afirmó, que durante los finales de las tardes de estas últimos 2 ó 3 semanas he estados meditando, reflexionando, sentada; con un café y nada más que mi soledad. Cerca de casa ha varios lugares ideales para esa necesario contemplación de la soledad. Es un mundo materialista, egoísta y con anhelos insaciables de clnsumo, es sumamente difícil no verse atrapado a uno mismo... Muchas veces, lo mismo que anhelamos esgs contaminado por cómo hemos sido condicionados a nuestro alrededor...
Para ejemplificarlo mejor, usaré este nexo qué aprendí de una charla con mi novio: La historia de Matthew Le Tessier. No se preocupen, yo tampoco sabía quién era ese sujeto pero ahora jamás lo olvidaré. Le Tessier fue un ex jugador de fútbol británico, que marcó tendencia con su maravilloso juego. Talento puro y habilidad. En su época (en los 90's) fue pretendido por los mejores equipos de Inglaterra, pero Le Tessier jamás abandonó su equipo. Un modesto equipo a sur de Inglaterra. Nadie entendía a Matthew. Él solo se encogía de hombre, sonreía y decía: "Soy feliz en Southhampton, tengo a mi familia, tengo suficiente para vivir varias vidas. No deseo más..." Y allí acaba la anécdota. Le Tessier no fue menos que nadie, ni cobarde ni poco ambicioso: solo supo reconocer lo que tenía y ya está. Yo quiero hacer lo mismo que Matthew.