Quiero compartir con ustedes una opinión sobre las personas que a veces fingen interés por los otros. Tal cual, fingir es un acto de querer parecer algo que no es, o simular afectos que no se sienten.
En la vida muchas veces nos pasamos mucho tiempo en reflexiones sobre las grandes decisiones del hombre, sus sentimientos y la forma de pensar. Bien existen muchas cosas que pueden influir para sentirnos bien con nosotros y con otros, también variantes o hasta entornos que a veces influyen.
No olvidemos que lo importante es la salud, sobre todo en esta nueva realidad universal, por eso para mí el eje de mi vida es el bienestar de los míos, si hay algo que no soportaría es ser de esas personas que sólo piensan en sí mismas, así no se puede vivir porque vivir es compartir el bien común.
Exponiendo una experiencia personal sobre el tema, una vez pasé por un gran problema, entonces, en medio de él (triste y preocupada), alguien me preguntó por sus intereses por encima de lo que le comentaba, allí supe que esa persona no era la indicada para hablar. Simplemente reformule el momento en mi mente excluyendo a ese personaje nefasto.
Por otro lado hay sorpresas gratas con personas que realmente se convierten en apoyo real y sincero, siempre están con sus palabras, con sus gestos, sus acciones, algunas veces por no poder abrazar ayudan económicamente y hasta están pendientes de los detalles. Esos amigos y amigas son hermanos del alma.
Ese apoyo real y sincero es un valor, una fraternidad, un don, e innegablemente nos hace querer retribuir esos detalles de bien, es así como la cadena de bien se extiende y el mundo tiene un lado de interés común para la humanidad.
“La sinceridad y la verdad son las bases de toda virtud.”
Confucio.
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.