Hoy he caminado, he estado todo el día andando, sin parar, sin pausa, en busca del equilibrio mental, en pro de mi salud.
Mientras caminaba no dejaba de pensar en todos esos problemas que pasan por mi cabeza y que no me dejan concentrar mi atención de forma plena.
Yo caminaba y por tanto mi cuerpo se desplazaba, pero no solo cuando caminamos nos desplazamos, ya que no hay absolutamente nada en el universo que se encuentre completamente estático. El estaticismo no existe, es irreal y solamente aparente.
Los continentes se desplazan, pero al mismo tiempo también lo hace la Tierra, el Sistema Solar y el Universo, todo está en constante movimiento y si sumamos la velocidad de todos ellos, el resultado es que nos movemos a velocidades realmente absurdas.
El incremento de velocidad que puede llegar a adquirir mi cuerpo cuando ando es insignificante en comparación con la velocidad total a la que realmente nos desplazamos.
Pero yo quiero más, yo quiero ir aún más rápido, yo quiero ser el más rápido de todos y no parar nunca de moverme.
Mi muerte solo conseguirá que deje de andar, pero mis restos seguirán moviéndose a altas velocidades y no dejarán de moverse. Eso es lo que quiero, avanzar siempre hacia alguna parte y no parar jamás.