El cosmos está por todos lados, nos rodea, nos abarca, y nuestro cerebro no está preparado para comprender cuáles son sus dimensiones reales.
Pero además, el cosmos podemos contemplarlo en muchos lugares, como en el interior del exoesqueleto de un cangrejo de mar, parece como si fuera un pequeño cosmos dentro de nuestro cosmos.
[Foto Propia]
¿Quién diría que eso está ahí? ¿Qué hace eso ahí? ¿De dónde ha salido? Es increíble como las cosas macroscópicas se replican en otras cosas u objetos microscópicos, parece que el Universo y la vida tienden a replicarse de forma constante y eternamente.
Tal vez si descendiéramos hasta un nivel más micro, si pudiésemos encoger nuestro cuerpo millones de veces, podríamos explorar el cosmos del exoesqueleto de estos cangrejos y dentro de ellos podría haber otros cangrejos a un nivel aún más pequeño.
Pero también podría ser posible que si pudiésemos aumentar nuestro cuerpo de tamaño en millones de unidades, nos diéramos cuenta de que lo que creemos que para nosotros es todo el Universo, realmente no lo es, y que vivimos dentro de un simple y a la vez complejo cangrejo.