Nos habíamos eyectado a un lugar desconocido, un lugar dónde probablemente ningún otro ser de nuestra dimensión había estado antes.
A simple vista todo parecía normal, pero conforme fuimos avanzando comenzamos a ver ciertos matices algo diferentes.
Había vida, una vida similar a la de nuestra Tierra, pero sus colores diferían mucho de los colores que nuestros ojos están acostumbrados a ver. Era como nuestro mundo pero repleto de fluorescencias, aunque ya no sabíamos si esos colores eran reales o simplemente eran producto del gran número de setas alucinógenas que habíamos ingerido para poder seguir viajando a través de las múltiples dimensiones existentes.
Nuestro primer objetivo, previo a comenzar la exploración, era tratar de equilibrar la dosis de setas en nuestro organismo, no nos podíamos permitir el disminuir nuestro nivel de psicodélicos, ya que éramos nuevos en esto y no sabíamos qué podría ocurrir, o si incluso podíamos llegar a quedarnos atrapados en alguna dimensión desconocida.
Habíamos descubierto un patrón común en todos los universos que visitábamos, y era que las mismas setas que nos ayudaban a viajar estaban presentes en todos ellos por igual.
De ahí que cuando llegábamos a un nuevo lugar, nuestro primer objetivo era buscar más combustible para nuestros cuerpos, para que nunca se bajase el colocón y nosotros pudiésemos seguir con nuestro mágico viaje a través del mundo multidimensional.
Otros Colocones Interdimensionales: