Agua, todo es agua, todos estamos hechos en nuestra mayor parte por agua, allá por donde pases es lo más abundante que podrás encontrar.
Las aguas cristalinas dejan ver su fondo y en ellas prospera la abundante vida, más que en ningún otro lugar conocido hasta la fecha.
[Foto Propia]
Conforme te vas alejando y vas profundizando, todo se va volviendo mucho más oscuro, la luz del Sol apenas puede atravesar las profundidades marinas y es ahí donde se produce la magia, justo ahí es dónde se encuentra la mayor diversidad.
¿De dónde habrá salido tal cantidad de agua? ¿Cómo es posible que casi todo nuestro planeta se encuentre inundado por ella? Y si desapareciera… ¿Qué sería de nosotros?
Mejor no tratar de averiguarlo, mejor quedarnos como estamos, con este perfecto equilibrio en el que la vida ha conseguido abrirse paso e imponerse por todos los océanos, mares y ríos.
Ahora es nuestro turno, no podemos permitir que esto cambie, no podemos dejar que nuestros mares y océanos estén cada día más sucios, más contaminados, más carentes de vida. La conservación de los mismos es nuestra única opción.