O cuando etiquetamos a alguien como diferente, porque desconocemos sus orígenes, su cultura, porque piensa distinto a nosotros y por esos decimos es que es diferente. Y pasa en la conversación o en un minuto a ser “el otro”. Y llegamos a la conclusión rápidamente, no merece nuestro tiempo, quizás pensamos no es mi problema. Y, de hecho. “Ellos”, lo que catalogamos como “los otros” es muy probable que sean la causa de nuestro problema.
No es diferente, es solo otro ser humanos con las mismas capacidades que tú.
Así que tenemos que reflexionar, si empezamos por entender y comprender lo que te hace diferente, a los demás, por reconocer esos rasgos tan similares. De esa forma, sólo así podrán empezar a apreciar con el verdadero amor lo que hace, a los otros diferente.
Es por ello que cuando conozca a una persona por primera vez no la catalogues como diferente, solo trata de verla con los ojos de que es especial.
Descubre que nos hace especiales y distinto a los demás.