Nuestro cuerpo anticipa toda clase de eventos y actúa en correspondencia. Si olfateamos comida, nuestro cuerpo anticipa que vamos a comer y salivamos. Si vemos a nuestra pareja en una pose provocativa, anticipamos que vamos a tener relaciones sexuales y tenemos una respuesta sexual. Si le tenemos fobia a las arañas y nos acercamos a un lugar donde sabemos que habrá arañas, nos pondremos ansiosos antes de siquiera verlas.
Lo mismo ocurre con el sueño, si antes de dormir nosotros tenemos una rutina determinada que le permite a nuestro cuerpo anticipar cuando vamos a dormir, dicha rutina pondrá en marcha un conjunto de procesos fisiológicos que facilitaran el sueño. Adicionalmente, si el lugar donde dormimos solo es usado para dormir (y no para trabajar, comer o pensar sobre lo que haremos mañana) el sueño también se verá facilitado. Lo contrario ocurre si el lugar que usamos para dormir también es usado para muchas otras actividades; la más común es la utilización de la cama para pensar sobre lo que haremos el día siguiente, sobre lo que paso el presente día o sobre cosas que nunca pasaron ni pasaran. Si la cama es usada consistentemente para estas actividades, u otras diferentes al dormir, el sueño podría verse inhibido.
Otro dato de importancia, es que nuestro cuerpo funciona en base a un ritmo circadiano (ciclo de alrededor de 24 horas), si nos acostamos y nos levantamos siempre a la misma hora, empezaremos a sentir sueño cuando se aproxime la hora a la que siempre nos acostamos. Las siestas prolongadas pueden tener una incidencia en dicho ciclo, provocando alteraciones en la producción de algunas hormonas que tendrían como efecto la inhibición posterior del sueño. Para recuperar el control sobre nuestro sueño es importante seguir las siguientes instrucciones.
No todos los problemas de insomnio se deben a la misma causa, por lo tanto, las presentes instrucciones no funcionaran para todos los casos. Si realizas cosas opuestas a las señaladas en las instrucciones, es probable que el seguimiento de las mismas tenga una incidencia positiva en tu sueño.