Me impregno de tus entrañas.
Me acomodo lentamente,
atomo desapercibido.
Poco a poco me apodero
de tus sentidos,
necesitarás de mí
Te haré mi gran adictivo,
tu vicio, mi suvenir.
Por siempre ya iré contigo,
el cambio tú notaras,
porque en mis redes caerás.
Serás todo lo que digo,
mi muñeco articulado,
con mis dedos manipulado,
mi ciego y encandilado.
Yo tus ojos, tus oídos.
Te haré seguir mis pautas,
reina de todo tu entorno,
hemorragia que cortaré
cuando muera mi placer.
Entonces volatizaré
y otro rincón buscaré,
envenenando de nuevo
y refugiarme como imán,
atrayendo un nuevo cuerpo
al que poder destrozar.
Con llantos, suplicas, ruegos
y consumirlo una vez más
Apropiarme de su ego,
sus pesadillas, sus sueños.
De mis suspiros, querrá mas.
Seré su vicio primero
Seré su vicio final.