No hay caminos en el río,
tan solo tus pies mojados y mucho frío.
Era una tarde de invierno
en una situación que poco entiendo.
Tan inútil era salir como quedarse
o ver el cielo de poco en poco nublarse.
Tu estiraste tus brazos para abrazarme
o quizás para algo más recompensarme.
pero era en vano,
ya no sentía el pulso de tu mano...
Poesía y fotografía
@saulos