Camino al cielo va un amigo
de traje negro y de corbata blanca
con la esperanza de volver conmigo,
un paso alegre y una mirada franca.
Allá te espero, me dijo muy tranquilo
no espero menos de quien me dio cariño
y tan amable me tendió la pata.
Te buscaré a diario dónde dormías vivo
te extrañaré mientras la luna pasa,
y más ahora que solitario escribo
este dolor al recorrer la plaza...
Se fue mi amigo,
en un suspiro,
sin un ladrido
con el alma blanca.
Poesía y fotografía