CONFESIONES DE AMATISTA ¡2!
Otra noche más de nostalgia y desesperación... Me preguntaba entre lágrimas, cómo había llegado hasta este punto; como había permitido caer cada día más y más bajo en este juego de menosprecio y falta de autoestima. El dolor, que se convertía sin compasión más intolerable y desenfrenado, me nublaba la razón. Los pensamientos se transformaban en desilusión y en una angustia sofocante y no aguantaba más.
Todos mis sueños derrumbados, mi inocencia y fiel amor por la vida arrebatados, y que podía hacer, ¿vengarme?¿con quien?¿conmigo misma?... No había peor venganza que mis propios pensamientos. Todo se había transfigurado en una turbia realidad cruel y no recordaba en qué momento había iniciado, pues ya, era parte de mi y era doloroso. Ya había aceptado que esa vida, la vida que tanto detestaba, era mi vida.
Las lagrimas seguían cayendo, nada de consuelo ni escapatoria. El sufrimiento se intensificaba y yo me identificaba con él, una víctima más de la mala jugada de las elecciones.
Sin más, que esconder mi dolor, me limpie las lagrimas de mi rostro, como cada noche. Me mire en el espejo y con una sonrisa fingida llena de desconsuelo y un tono sarcástico me dije... Amatista de vuelta al trabajo.
Espero que lo disfruten tanto como yo mientras lo escribía