En éste momento de mi vida tengo muy claro lo que deseo y lo que jamás volveré a permitir, la clase de persona que soy y lo que valgo, ya no creo en cuentos de hadas ni en príncipes azules, no tan fácil me deslumbra una sonrisa amable ni una palabra de amor...
Después de todo lo que he vivido, sé que no cualquiera es amigo ni merece mi amor, nadie valora tanto el amor que le das a menos que le haya costado tanto ganarlo, simplemente algunas personas se encontraron mi amor, tuvieron suerte y no la supieron aprovechar...
Lamento tanto por las próximas personas que lleguen a mi vida, después de tanta decepción me he vuelto mucho más exigente y selectiva, así que no será nada fácil acercarse a mí, si era desconfiada hoy soy peor, no cualquier persona merece un lugar en mi vida y mucho menos en mi corazón, nadie ha merecido mis lágrimas que he derramado y no pienso derramar una más...
Hoy al fin puedo perdonarme los errores cometidos, el tiempo perdido con la gente equivocada y sacar una lección de cada mala experiencia, mi felicidad no depende de nadie solo de mí, no necesito a nadie para sanar, para vivir, para seguir, para alcanzar todos mis sueños, sé que hubo un momento en que perdí mi enfoque pero hoy de nuevo he enfocado, tengo la vista fija en mi objetivo y nadie me volverá a dañar...
Recuerda, nadie merece tus lágrimas, y quien las merezca jamás te hará llorar...
Eres tremenda oportunidad y quien no se sienta orgulloso de tenerte en su vida, es mejor que siga su camino, nunca mendigues amor ni ruegues a nadie siendo que tal vez haya otras personas que mueren por hacerte feliz y necesitan solo una oportunidad...
Nunca dejes que una mala experiencia te transforme en alguien que no eres, la gente mala sola se destruye, tu solo siéntate y espera, la justicia y el karma es inminente, sin falta llegará...
Gracias por haberme enseñado cuánto valgo y que no me mereces, a pesar del dolor causado he aprendido la lección, he llegado a pensar hubiera sido mejor nunca haberte conocido pero al final tal vez necesitaba esta lección...