Me encuentro en mi propio sueño
recordando tu suave piel
mirando a un rostro imaginario
que atraviesa mi alma.
Fríamente comienzo a mirar
la llanura vacía,
vacía de pocos recuerdos
pero aún allí
sonrío a tu lado.
Cantándole a las aves
el viento golpea fuertemente
mi rostro es abrazado por la brisa
y las hojas me hacen sombra.
Me recuerdas a las nubes
tan misteriosas y lejanas
pero de formas increíbles.
Los pinos son secos en mis sueños
pero el agua está igual de limpia
como tu corazón y como el mío.
Pero mi amor es tierno, luminoso
es el sol de mis sueños
y tal vez de los tuyos
porque las palabras son poco infinitas
comparadas con el amor que te tengo.