INSOMNIO ATÁVICO
Del alma negra del amargo café
en soledad procuro del alma impía
como doble negrura del alma mía
la pérdida y el reencuentro de mi fe.
Abarcando el túmulo de los Hititas
acudiendo tal vez la hoja ensangrentada
de otras terribles batallas olvidadas
de vidas pasadas, ajenas, proscritas.
Busco en el pasado cruel, amargo, ignoto
la sinrazón de la nocturna zozobra
quien como juez celoso, pecados cobra
y como vencedor del turbio Hades, broto.
Al despuntar el alba clara me ciega
la luz brutal que a la dura noche entrega.
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