De rodillas, posó sus antebrazos en la hierba y al poco se dejó caer del todo. Estaba tremendamente cansado, sin fuerzas, apenas podía mover un músculo. Lo había dado todo, había puesto junto a sus compañeros el alma al completo durante todo el partido; pero la voluntad y esfuerzo del equipo no fueron suficiente.
Pasaban ya unos minutos desde que el árbitro dio el partido por terminado. ¿Cuándo lograrían llegar de nuevo a la final del campeonato? Lágrimas incontrolables comenzaron a escaparse de los ojos del muchacho en un desconsuelo desenfrenado. Un pronunciado contraste entre los suyos y los rivales del otro equipo, quienes saltaban de alegría y corrían de un lado a otro tras la victoria… Unas veces se gana, otras se pierde.
Y la vida sigue, y el éxito no sólo está compuesto por victorias.
Este es un microrrelato que escribí y compartí hace unos dos años; encuentra aquí la publicación original. He pensado que voy a revisar y ordenar mis textos, mis relatos y mis poemas; corrigiendo aquí y allá, tratando de mejorarlos. Además, un poco de organización no vendrá mal a la hora de tratar de darles uso. Así que los que vaya teniendo listos y/o me gusten, los traeré de nuevo por aquí para conocer sus opiniones.