A toda velocidad los tres últimos días, poniendo en orden las maletas, que se va, que sé queda, detalles pendientes, a veces no todo se logra. En cierta forma es bueno, porqué queda como pendientes para otro viaje. Unos sabiendo la situación en Venezuela preguntan porqué no te quedas. Paute 6 meses con mi hija y me parecieron suficientes, ahora ellos vuelven a su rutina y yo regreso a mi casa mañana jueves.
Preparó un último quesillo en estas tierras madrileñas. La verdad que me di unas buenas vacaciones lejos de la rutina de una cocina, todo me lo daban listo.
Desfiles del 12 de octubre con un montón de helicópteros que pasaron.
Despedidas e invitaciones en los últimos días, siempre agradecida con todos los que tienen tantos detalles, compras de cosas por llevar y de no pasarme de los kilos indicados por la aerolínea. Mi hija me pelea que en el viaje que vine me coloco pasillo por mi petición y terminé en la ventana por ayudar a una familia que deseaba ir juntos. Ahora me recalcó pague 45 euros por tu puesto de pasillo para que puedas ir al baño cuando quieras, no te cambies.
Un cocido hogareño que me supo a gloria. De verdad las horas se van muy rápido.
Siguen trayendo regalos para que me lleve, termine comiendo el dulce de Santiago.
Gracias @palomap3 por compartirme la fotografía de la virgen del Pilar, la Pilarica. Ese detalle de la bandera de Venezuela me dio mucha emoción.
Gracias por todo y nos seguimos viendo en el camino.