¡Hola amigos! ¿Les ha pasado que van a una panadería, a un supermercado o un banco y reciben una pésima atención de sus trabajadores? Pues estoy segura que sí, y a mí también… A decir verdad en estos días es lo más común que te encuentras por la calle. Malas respuestas y malas caras, sin pensar en que su actitud es una de las principales razones por las cuales se alejan los clientes.
Trabajo en un centro estético, precisamente en esta área, (atención al cliente) y no saben lo satisfactorio que es escuchar de las personas un “gracias, muy amable” y hasta preguntan tu nombre ya que les llamó la atención tu manera de atenderles y servirles. Me ha pasado muchas veces, eso me demuestra que “algo estoy haciendo bien”.
No soy experta en atención al cliente, no tengo doctorado ni títulos referentes a eso; sin embargo, siempre me ha gustado informar a las personas, explicarles procedimientos, estar en contacto directo con los clientes, preguntarles que tal se sienten viniendo a nuestro spa. (Sin ser una acosadora maniática)
Así haya tenido un mal día trato de siempre SIEMPRE mantener una sonrisa en el rostro. También está demostrado que las personas conservan mayor información cuando ésta es estructurada precisa y clara. Es decir, si te enfocas en dar demasiada información mal explicada de nada valdrá. Además si investigas bien de que trata la información, de los servicios que ofrece tu empresa y buscas las mejores palabras para explicarlo te irá super bien. Los clientes confiarán más en tus servicios ya que de entrada les brindan una información completa y detallada.
Trata con respeto al cliente, usa un tono de voz adecuado, genera empatía con los gestos y la expresión corporal, aunque no lo creas eso dice mucho de ti como persona.
Disipa las dudas de la manera más amable posible, ten paciencia, (muchos clientes preguntarán y preguntarán lo mismo). Ya verás que siguiendo estos pasos verás muchos cambios en tu ambiente laboral, si tu cambias todo a tu alrededor se tornará distinto.