Hello, Hive black-and-white photography enthusiasts!
In many cities, traffic lights become a routine part of the urban landscape—so much so that people often take them for granted.
In Cuba, unfortunately, they can end up serving merely as decorative sculptures within the cityscape due to their inoperability—unless, of course, we view them through a different lens or assign them new meanings.
Why do we say that? Well, for a simple reason: to function as traffic controllers, they need electricity—and lately, in a cycle that seems to perpetuate itself, electricity is precisely the service that is increasingly becoming unavailable.
So, what value do the traffic lights on our streets have now?
It occurs to me to look at traffic lights with fresh eyes—to play with their slender forms, their relationship with the sun (a light present in our daily lives, perhaps), and the meanings behind those eyes that seem to watch us from above, yet which we sometimes ignore.
Have you ever caught yourselves doing something like this while stopped at a traffic light?
The lights shift in the imaginations of drivers traveling the roads; I take in the scene and continue on my way.
Hoping you have enjoyed these photographs, I bid you farewell with a warm, radiant embrace until the next black-and-white frame.
This is my entry to the #monomad contest from @monochromes and
@brumest.
Thank you very much for your visit!
©Copyright 2026 Roswel Borges Castellanos. All rights reserved.
¡Hola amantes de la fotografía en blanco y negro de Hive!
En diversas ciudades, los semáforos se vuelven parte del paisaje urbano de manera cotidiana, a tal punto, que en muchas ocasiones, alguna que otra persona los asumen como algo que a veces dan por sentado.
En Cuba, lamentablemente, pueden resultar metas esculturas decorativas de espacios citadinos, por su inoperante esencia, a no ser que los veamos con diferentes visiones o significados.
¿Por qué decimos así? Ah, pues por algo simple, para que funcionen como controladores del tráfico, precisan tener electricidad y, en los últimos tiempos, como ciclo que parece perpetuarse, la electricidad precisamente es un servicio que se torna inexistente cada vez más.
Entonces, ¿qué valor alcanzan ahora los semáforos en nuestras calles?
Se me ocurre mirarlos con otras miradas... jugar con sus espigadas figuraciones, su relación con el sol (luz presente en el día a día, tal vez), los significados de esos ojos que parecen observarnos desde la altura y a veces ignoramos.
¿Se han descubierto frente a algún semáforo haciendo algo así en algún momento?
Cambian sus luces en la imaginación de los choferes de autos que transitan por las carreteras, observo el panorama y continúo el camino.
Así, con la intención de que ustedes hayan logrado disfrutar estas fotografías, me despido con un abrazo de luz hasta un próximo fotograma en blanco y negro.
Esta es mi entrada al concurso #monomad de @monochromes y
@brumest.
¡Muchas gracias por tu visita!
©Copyright 2026 Roswel Borges Castellanos. Todos los derechos reservados.
Esta publicación fue traducida parcialmente con Google Translate.
Las fotos fueron tomadas con una cámara Nikon D500, lente 70-200 mm f/2,8G VR II.

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