Un recuerdo que atesoro mucho es mi visita a la maravillosa y muy popular Fontana di Trevi en el cruce de las 3 vías.
De estilo Barroco, la Fuente de Trevi es una de las mayores fuentes monumentales de Roma, ubicada justo en Aqua Virgo, antiguo acueducto que prestaba servicio la cuidad y que fluía directamente hasta las termas de Agripa.
Esta esplendorosa obra fue diseñada por el arquitecto Leon Battista Alberti, luego de que el papa Nicolás V ordenara finalizar la reparación del acueducto.
En su parte central se encuentra la escultura conocida como el Océano de Pietro Bracci, en los laterales podemos apreciar las estatuas de la Abundancia y de la Salubridad de Filippo della Valle. La escultura cuenta con 2 hipocampos, uno calmo, representando un mar apacible, el cual un tritón dirige sin esfuerzo, y otro alterado, representando un mar convulsionado por lo que el tritón debe esforzarse para poder dirigirlo.
Del mismo, modo posee esculturas de Agripa y la diosa Trivia, creadas por Giovanni Pannini. La fuente ha sido restaurada y modernizada en varias ocasiones para paliar el paso del tiempo.
Como es sabido, existe la tradición de lazar monedas a la fuente deseando regresar a Roma. Es un dato interesante saber que el dinero recaudado de esta manera (unos 3000 euros diarios) va dirigido a adquirir alimentos para los más necesitados de Roma, aunque nunca faltan personas inescrupulosas que intentan robar las monedas de la fuente.
Anhelo tener la dicha de regresar a este bello lugar tal como lo pedí cuando lancé mis monedas a la fuente, ya que allí se experimenta un gran e inigualable ambiente.