Con voluntad de hablar e incluso sociables en casa, pero completamente o mayormente no verbales en la escuela o con desconocidos.
Parecer “paralizado” de miedo, o “cerrado” cuando no son capaces de hablar.
Algunos usan gestos, expresiones faciales, y asienten con la cabeza para comunicarse; otros tienen dificultad para comunicarse incluso de manera no verbal.
Los expertos creen que la condición es familiar y posiblemente genética. Generalmente, por lo menos un padre de un niño con SM reporta haber tenido problemas de ansiedad cuando era joven.
El mutismo selectivo es tratado con terapia conductual utilizando exposición controlada. La presión usualmente exacerba el problema, así que el terapeuta trabaja gradual y sistemáticamente, usando refuerzos positivos, para aumentar la confianza del niño y centrarse en los entornos dónde el niño tiene problemas para hablar. El terapeuta también trabaja con los padres para enseñarles a aplicar estas técnicas en los entornos de la vida diaria.
A algunos niños también se le puede recetar medicamentos que combaten la ansiedad si su mutismo selectivo es severo, o se les puede recetar medicamentos adicionales si no logran una mejoría con la terapia conductual. También algunos niños con SM tienen problemas del habla y del lenguaje, los cuales pueden ser identificados y tratados mayormente por un patólogo del habla y del lenguaje que tenga certificado.
Cortesía de ><https://childmind.org/article/informacion-basica-sobre-mutismo-selectivo/
Para Liliana Moschiano.
Gracias.