Un robo de emociones
Noche mágica de coloridas luces,
entre risas y algunos bombones,
algodones de azúcar en bocas disolver,
para una sonrisa volver a ver.
Ojos que reflejan luce de colores,
giros de vientos rozar mejillas,
robando aliento y mal pensamientos,
sacando nuestro joven interno.
Asumiendo tal vez retos,
ante la euforia atrás dejar el miedo,
sosteniéndose del barandal,
para luego un grito voraz escapar.
Suena aquella música de mi tiempo,
mis mejillas se expande al momento,
un niño aflora ante el viento,
de un carrusel que veo a lo lejos.
Olores entre dulces caramelos,
saladas cotufas crujiendo por dentro,
otros niños más a mi lado sonriendo,
queriendo corres tras ellos.
Respiro profundamente ante el miedo,
sabiendo que enfrentando escaparé,
dejando atrás el posiblemente caer,
pasos al reto yo daré.
Aseguradas manos que no dejan de temblar,
ojos entrecerrados ignorando el ayer,
manos cálidas que arropan mi ser,
sonriéndome para más nunca temer.
Solo y a la vez con él,
mirando desde la altura de su piel,
la fría noche en la punta del carrusel,
en lo cálido de mí pensar junto a él.