¡Hola resilientes!
Ayer pude disfrutar de un día magnífico en uno de mis lugares favoritos, l'Escala. Es un pequeño pueblo de mar que tiene unas playas muy bonitas. Está relativamente cerca, además algún amigo mío tiene casa allí, con lo que es muy cómodo ir a visitarlos.
Me enseñaron un nuevo lugar donde puedes escalar la roca desde el mar y si caes, lo haces directamente en el agua y no hay problema. Quedé enamorado del sitio y voy a ir de nuevo muy pronto.
A la hora de comer volvimos al pueblo y comimos con otro grupo de amigos, no nos conocíamos mucho entre nosotros pero pasamos un buen rato. Siempre es divertido conocer gente nueva.
Por la tarde no pude resistirme y salí a tomar un helado natural, una buena manera de refrescarme después de pasar todo el día debajo del Sol.
Hoy vamos a terminar de organizar la última despedida, un viaje a Málaga que va a ser bastante intenso.
Un gran abrazo.
Sed felices.