Hay muchas maneras de contraer una gripe, un resfriado, etc., como también existe la posibilidad de sufrir un dolor de dientes o de oídos. Para todas estas patologías existen tratamientos y especialistas que se han preparado en universidades por mucho tiempo, en donde adquirieron los conocimientos necesarios para tratarnos como Dios manda, realizando los exámenes necesarios ó aplicando las pruebas científicas según sea el caso.
Sin embargo nosotros frecuentemente pensamos que una gripe, un dolor de oídos y hasta un esguince se trata de la misma manera siempre y entonces acudimos a las prácticas de nuestros abuelos, que no las critico porque muchas dan resultado pero en la mayoría de los casos no son más que un paliativo, ya que no estamos atacando la verdadera razón del problema.
La mejor y más sensata solución a este problema no es otra cosa que ir al especialista, y aprovechar toda la tecnología que tienen ahora a su alcance para obtener una verdadera cura, y no esos arcaicos métodos que en oportunidades funcionan pero que no son 100% confiables y muchas veces contraproducentes.
Y no vaya a ser como decía mi abuelita Carmen: "Peor el remedio que la enfermedad".