Desde niño siempre he sido un apasionado por la naturaleza y los animales, y siempre resulta increíble como a estas alturas que vamos en el año 2018, siguen apareciendo miles de especies nuevas.
El Saiga Tatarica o antílope saiga, aunque no es una especie nueva, si es un animal que muy pocas personas conocen. Y es que esta especie de antílope de aspecto desproporcionado, el cual parece una fusión de elefante con venado, es el protagonista de una de las mayores migraciones que se dan en el mundo natural, solo comparada con la que hacen los ñus y cebras de África.
Una de las razones por la cual me parece que esta especie de animal no había sido tan vista en documentales y programas de animales, es que vive en zonas no habitadas por el hombre en las cuales las condiciones climáticas son muy duras. De hecho la función de su protuberante nariz es calentar el aire que entra a sus pulmones.
Otra adaptación que tienen estos curiosos animales, es que su pelaje se vuelve blanco, largo y espeso para tolerar el duro frió del invierno, mientras que en verano su pelaje se vuelve corto y de color canela.
A pesar de que en las fotos parece un animal más grande, en realidad tienen el tamaño de una oveja. En la actualidad su especia no supera los 30 mil ejemplares producto de la caza indiscriminada.
Los cuernos de este animal tienen propiedades medicinales según la cultura china. A mi parecer estas son costumbres antiguas las cuales no han sido desmentidas a pesar de los avances tecnológicos. Por en ende, en muchos países asiáticos han llevado a la extinción a varias especies de tigres y muchos otros animales.
Todavía quedan suficientes ejemplares de esta especie como para que puedan recuperarse en estado natural, pero creo que es necesario que cada vez más gente conozco de su existencia para que no pase desapercibida y se creen leyes para su protección. Esperemos que este, no sea otro caso de un animal que llegamos a conocer, solo cuando los portales informan que se ha extinguido.