Cerré mis ojos, simplemente para escuchar lo que me rodeaba. El ruido que hacían las gotas de lluvia que golpeaban el techo, el sonido de la tv en la otra habitación, los susurros de voces provenientes de afuera, el sonido de mi respiración y el latido de mi corazón. Eran tantos sonidos que ocurrían al mismo tiempo, era tanta vida que se encontraba a solo centímetros de mi y aún así sentía que algo me faltaba.
Tú.