Ni la pandemia va a evitar que la Misericordia se llene, el pueblo necesita refrescarse, alejarse de estas altas temperaturas que funden cerebros y distorsionan realidades, más agüita fresca y menos terraplanismo. Más aire puro y menos aires de puros, más cachondeo y menos médicos de la verdad... Más paseos por la orilla para limpiar pensamientos necios, por favor...
Como me gustaría que todo el mundo pudiera bañarse en este mediterráneo nuestro, como si fuera agua milagrosa para espantar fantasmas y serenar ideas locas, que solo hacen remecer viejos fantasmas, animar a las bestias, levantar falsos bálsamos y ondear la bandera pirata sobre la verdad.
Amo a los piratas , a los piratas , piratas...
Los vendedores de crecepelos no son piratas, son aquellos que quemaban las brujas y hoy se reunen frente a una cámara para conseguir followers y sueltan tontunas tonterias tontas muy tontarras compradas.
Viva mi Miseria Gorda y los que nos mojamos desde los pies hasta la cabeza para gritarle al mundo, tu estás chalao perdío con la movida que tienes en el cerebro , muerde el rollo vieoooo.
Fotografía de mi autoría.