Como cada año en Navidad la calle Larios se engalana con luces para disfrute del pueblo, da igual que estemos en pandemia y que la incidencia vuelva a subir en la quinta, sexta o mil ola, todos vamos como si la flauta de Hamelin hubiera sonado, nos gusta la calle, la jarana y eso es así.
La dificultad para encontrar un metro libre para ver el espéctaculo que se produce se convierte en una aventura más que otra cosa, las famlias acuden a la llamada, lo jovenzuelos se reunen en torno a ella, la infinidad de turistas que invaden la ciudad la completan.
Como cada año yo paso de largo , le hago una foto y lo posteo en esta colmena para ganar dinero , así tal cual, el postureo aquí se cobra y se paga , el arte aquí se cobra y se paga , el tiempo aquí se cobra y se paga, el buen trabajo aquí se paga y se paga .
Las luces juegan y las sombras aparecen ocultas .
Fotografía de mi autoría.