Arrasa con el vino en la mesa, arrasa con las viandas que esperan , arrasa con la vida, no te dejes ni una sola gota , cada instante perdido no vuelve, los olivos que crecen no florecen, sorber sin control , el freno para los tristes , para los que controlan , para aquellos que morirán en la más absoluta pobreza del alma, noches efímeras y días que esperan para no dejar momentos al azar o si... tal vez ese juego caprichoso que se convierte de forma mengual en la apuesta de los valientes, el viaje por llegar, el camino por definir, solo me queda sentarme en el columpio , mirar de derecha a izquierda, mirar al frente y esperar a que me lleves a Lisboa.
Fotografía de mi autoría.