Piensas que todo está escrito, controlado, que las vías alternativas son mera fantasía, que la utopía es tu realidad, que el azar no existe y nadie interrumpe el resultado.
En las negras noches,
que dominas sus amaneceres y que el daño es ajeno.
En tu fondo, sabes que es solo un mecanismo para salir fortalecido de las críticas y presiones.
En medio de la vorágine de insultos siempre encuentras la senda de escape,
perpetuando en tu ausencia la reverberación confusa.
Fotografía y texto de mi autoría.