Construir un dique que haga reprimir los instintos primarios, aquellos que nos determinan el paso de los límites insondables, los que reavivan porciones lúdicas ocultas tras esas diedades que pervierten el estado natural de la humanidad.
Permanecer inmóvil ante la actitud contraria es estar en el lado bueno de las cosas.
Fotografía de mi autoría