Entre los vaivenes de la mecedora, preguntas,
disquisiciones instrospectivas,
laberintos que desean ser recorridos,
completados.
Un poeta que decide trabajar,
de contador de ganado,
el monje que decide trabajar,
en Disneylandia.
Pajaros que no vuelan,
maestros que no enseñan,
microfonos desconectados,
celulares sin crédito,
una lata de pintura seca.
Un patriota que odia a su pueblo,
cello sin cuerdas,
rueda sin llantas,
resplandor sin luz.
Ranchos sin techo,
pero con DirectTV,
hogares sin chimeneas,
cuchillos sin mango,
mangos sin carozo.
Bolsillos falsos.