Saludos apreciados amigos, compartiendo en el Extraño Concurso No 35, mis propósitos para este año que apenas comienza. Mis mejores deseos para todos. Gracias @saulos y
@hivemexico por darnos este espacio
Los propósitos para el año nuevo solían ser siempre los mismos. Año tras año hacia mi lista en un cuaderno. Mi vida ya no tiene la emoción de la juventud donde se tienen muchos propósitos y queremos cumplirlos todos. Y esa lista se ha ido reduciendo con el tiempo.
Pero este primer día del año salí a caminar y llegué al parque. Acostada sobre la grama mirando el cielo, pero al mismo tiempo sin mirarlo, solo era un punto de concentración, mis propósitos de vida se hicieron mucho más elevados. Todavía quedaban metas por cumplir y me vi transformada en águila volando libre sobre las montañas, sin ataduras a lo material, el viento guiaba mi destino. Y me vi siendo un leopardo fuerte y sin miedo atravesando la selva, buscando nuevos caminos. Me vi siendo un colibrí de hermosos colores verdes y azules, cuyas plumas brillaban al sol, buscando el dulce néctar de las flores y me sentí agradecida.
Y mi espíritu animal se transformó en árbol y aprendí a estar en silencio, siendo el sustento de otros seres, y me sentí plena y útil.
Allí liberé mis ataduras y floté ligera e incorpórea, atravesando las nubes y las últimas capas de la atmósfera hacia el espacio y no podía detenerme y vi mi cuerpo sobre la grama como un punto.
¡Oh no! Algo sucedió y sentí que me succionaban y regrese. Una pelota grande y roja golpeó mi cabeza. Me senté sobre la grama verde y humeda y le sonreí a la vida.