El era como cualquier otro, una persona mas del montón, pero al igual que todo ciudadano común y corriente, era completamente diferente a los demás.
Su mente viajaba, lejos y cerca, a lugares inhóspitos tal cuento de hadas que no tomo el camino adecuado, o al frente de su casa para apreciar la complejidad olvidada del mundo que lo rodeaba.
No buscaba fama o dinero, no buscaba que su mensaje fuera leído por millones, ni siquiera por una persona, solo quería expresarse, quería plasmar sus ideas, si iban a ser olvidadas, que hubiera un registro de lo que nadie recordaría.
Así que abrió un blog, donde dejaría un diario todo lo aquello que considerara destacaba de lo artificial del mundo, y comenzó a escribir, sin rumbo, sin objetivo, con pasión.