Al final de todo, queda el silencio. Un vacío en el espacio inmenso.
Letras y sentires que van en el viento. De mi cabeza, a la punta de mis dedos.
Ir y volver, al principio. Temporadas que son oro puro.
Nunca hizo tanta falta, pero como el sol: Quemo nubes por las tardes, y me fundo en ellas.