De pronto entiendo,
que no sirve nadie;
que la ilusion es maltratada,
y frivola es la llama.
Porque el fuego enciende un rato,
y el hielo con sus piedras lo espanta;
uno, tres, cinco he tratado,
el mismo juego, la misma escama.
El calculo es intacto,
solo el placer reina en sus almas;
y en sus labios la mentira,
que desordena mi alba.
Y es que no sirve ilusionarse,
y enamorarse es morir bajo brasas;
de pronto entiendo,
que he sido usado y sin causa.
Yo di romance y pureza,
y con sexo y maldad fue mi paga;
aveces quisiera vivir en el aire,
en dimensiones del alma,
y no habitar en la tierra;
ya que el amor no me halla,
porque me siento molesto,
por haber confiado al ajeno.
Le he dado luz al que mata,
con su cara de angel bueno;
me ha cruzado con su lanza,
una y quince veces,
y yo justificando su causa,
y mientras el tiempo ha corrido;
mi cuerpo ya no es fresco, me rechaza,
mi juventud se ha inundado,
buscando y bailando en la farsa.
Ay de mis dias venideros!
Donde me escondere de la esperanza?
De pronto entiendo mi vida,
y que el amor es un cuento de hadas,
la gente el placer solo busca;
y es la carne lo que abraza,
no le importa de tu mente,
te patean en el alma.
Y se rien de tu inocencia,
ya que te hieren descalzo;
y esos vidrios filosos te sangran,
quizas en otras vidas,
me toque esa experiencia, esa llama;
que Venus me bese en la frente,
y cupido se apiade de mi alma,
y que ese karma me entregue;
lo que una vez me tocaba.