La acuariofilia es la afición a la cría de peces y otros organismos acuáticos en acuario o pecera (nombre común), bajo condiciones controladas. Este hobbies ha evolucionado tremendamente a lo largo de los siglos, desde el mantenimiento de carpas doradas con fines ornamentales en recipientes y estanques, desde hace 2000 años, hasta los acuarios marinos, con especies exóticas o pocos comunes.
El nivel de la acuariofilia era totalmente básico, sin sistemas de soporte de vida para los peces, que requerían especies resistentes y constantes cambios de agua. Este sistema arcaico se perpetuó hasta nuestros días a través de las peceras, y se superó con el desarrollo de los modernos acuarios.
Actualmente la acuariofilia es una afición que puede llegar a altos niveles de conocimiento y sofisticación, que traspasan la frontera de afición para convertirse en una verdadera ciencia, la acuariología.
La acuariofilia Moderna
El principio básico de la acuariofilia moderna es la recreación de un ecosistema acuático artificial en el que puedan desarrollar un comportamiento natural todo tipo de especies acuáticas, y estabilizado a través de sistemas técnicos auxiliares. Ya no es una afición centrada en el mantenimiento exclusivo de peces, sino una afición basada en una ciencia, la acuariología. Existen muchos acuarios sin peces y creados específicamente para plantas acuáticas, invertebrados, anfibios y reptiles acuáticos.
El mercado mundial mueve cerca de mil millones de dólares por año, y la industria de equipamientos y accesorios (incluyendo libros y revistas sobre el tema) es de más de 15.000 millones de dólares.
En Estados Unidos la acuariofilia ocupa el tercer lugar en el orden de pasatiempos más practicados donde el primero es la fotografía. En otros continentes, por ejemplo Japón existen cerca de 1,2 millones de acuaristas (los japoneses creen que los acuarios "traen suerte"). En Brasil existen más de 500.000 acuarios, para un total de 2 millones de acuarios en todo el mundo, solo en estos tres países.
Numerosas investigaciones demuestran que el hecho de contemplar a los peces nadando en un acuario tiene efectos terapéuticos. Los movimientos acompasados de estos animales, el bamboleo de las plantas y el sonido del agua producen un estado de relajación, reducen el estrés y disminuyen el ritmo cardíaco.
La acuariofilia Marina
Los primeros acuarios marinos tropicales eran solo de peces, con peces payaso, damiselas y pomacántidos. Presentaban las mismas dificultades que los peces tropicales de agua dulce, y algunas más.
Los peces marinos son más sensibles a las variaciones: en general, el mar es un medio mucho más estable que cualquier río o lago. Además, existe el agravante del agua de mar, que hay que ir al mar a por ella, o prepararla a base de agua dulce y sales marinas (muy diferente a la sal común).
El avance en el conocimiento y el desarrollo de la cría de peces, la tecnología y las sales marinas hizo que se popularizasen los acuarios marinos a finales de los años 1980. En la actualidad es posible montar un acuario de arrecife doméstico, algo impensable antes de los años 1980.