El hisopo es una planta de origen europeo que alcanza unos 50 centímetros de altura. La parte utilizada en fitoterapia son las flores, que varían su color entre el rosa y el violeta, dependiendo de la composición del suelo. Tradicionalmente se aplicaba en uso externo para heridas y como antiséptico, pero existen otras plantas más efectivas para esos problemas. Su punto fuerte, por otro lado, es el tratamiento de problemas respiratorios, sobre todo cuando existe mucosidad abundante. Es también recomendada para calmar la tos y la fiebre infantil. Para esto último, se puede asociar a la tila o a otra planta con efecto sudorífico.