Después de mis vacaciones en el mar me quedé bastante tiempo elaborando donde encuentro "mi lugar en el mundo" . La verdad...amo la Cordillera de los Andes pero también amo el mar y en pocos meses debo tomar una decisión que influirá el resto de mis días. ¡Ojala pudiera comprar algo para vivir en el mar sin tener que vender la casa de la Cordillera! La realidad no es ésta. La realidad es que debo vender en un lugar para comprar en el otro... entonces... ¡¡Siento que es una decisión que debe ser muy pensada antes de actuar!! En esto estuve ocupada todo este tiempo.
En estos días tengo un visitante que me está acompañando por un tiempo. Se llama Milo y es el "DULCE" perro de mi hijo que vino a pasear al campo. Disfruta muchísimo el correr y ladrar a todo lo que se mueve...caballos, otros perros y hasta a una bolsa de papel que vino volando. La bolsa había cobrado vida y él le ladraba como a su mayor enemigo!
Nos sentamos en la noche junto al fuego como hacia con mi querido Aycón. Creo que es el lugar ideal para pasar una dura y cruda noche de invierno.
Querida comunidad acá les dejo una foto de la cordillera blanca de nieve. Todo se retrae en estos días. Las hojas de los arboles caen y desnudan los bellos troncos. La savia va a las raíces y todo se tiñe de amarillos y ocres. Es necesario este tiempo. Descansaremos a la orilla de los sagrados fuegos, haremos silencio y reavivaremos las raíces para nacer con fuerza en la primavera.¡Ciclos...ciclos de la vida...ciclos sabios de muertes y renacimientos!
¡Hasta la próxima!
Les dejo un abrazo.
@patry