Hoy los llevaré a visitar la ciudad de los caballeros una vez más...
La segunda vez que fui a Mérida fue en un viaje familiar en las vacaciones de Semana Santa del 2015.
Como les conté anteriormente la primera vez que fui a esa ciudad que tanto enamora fue en un viaje corto con mi amigo Jesús Miguel, así que ya tenía una idea de cómo era la dinámica del lugar.
En esta ocasión nos quedamos en una casita que alquilaron mis padres a las afueras de la ciudad, exactamente en El Valle, rodeada de flores y ventas típicas de los andes, con pastelitos, dulces y recuerdos del páramo.
El primer lugar en visitar fue el zoológico de Chorros de Milla
Estos son algunos de los animales que fotografié en el recorrido.
Aparte de ser un zoológico es un parque con gran belleza natural, donde se puede disfrutar de caminatas muy bonitas e incluso llegar a esta cascada.
Una parada obligatoria cuando vas a Mérida es en la plaza Las Heroínas.
Allí nos sentamos un rato alrededor de la fuente e incluso me atreví a hacer la escalada en pared vertical, para entonces creo que era muy barato! Subí y baje muy rápido así que luego me dolían los brazos pero igual fue divertido.
Ojalá hubiese un lugar donde practicar escalada aquí en San Cristóbal...
Todavía quedan actividades por hacer, así que estén a la espera del próximo post!