VIERNES EN TU PIEL
Y al volver
nuestra cama
perdía su identidad.
En el gemido común,
sin aliento,
estaban mi piel
y tu bolso.
El lápiz labial
tocó el aroma de un viernes
en tu muslo izquierdo.
No supe tu nombre
mas te sigo esperando.
VIERNES EN TU PIEL
Y al volver
nuestra cama
perdía su identidad.
En el gemido común,
sin aliento,
estaban mi piel
y tu bolso.
El lápiz labial
tocó el aroma de un viernes
en tu muslo izquierdo.
No supe tu nombre
mas te sigo esperando.