Con este post quiero que me conozcas. Soy escritor. Me dedico a sembrar sueños con las cosas que escribo porque, como bien sabes, soñar no cuesta nada y quien lo hace demuestra lo mucho que le gusta la vida. Vivir es soñar! De eso se trata esto de escribir.
Lo más parecido a un sueño está en el mundo de las palabras. Por ejemplo, imagina que de la pantalla de tu computadora o de tu móvil brota una enredadera muy delgada que acaricia tus manos, tus hombros y tu rostro. O que mientras lees esto, la silla en la que estás sentado comienza a moverse hasta que se transforma en un tierno oso panda. Siente que del piso se desprende un humo blanco con olor a chocolate y que la mano de un ser amado se posa sobre tu hombro izquierdo.
Soy Rafael Hernández Garcés. Vivo en una ciudad llamada Cumaná, en Venezuela. Es una ciudad pegada al mar, cálida y de gente muy alegre y soñadora. Un río la atraviesa y en sus riberas, los cocoteros y los árboles de mango se mecen durante todo el día. Tanto soñamos, que en cualquier calle aparece un poeta y las mujeres siempre sonríen porque se la pasan cantando. En mi ciudad, las mañanas huelen a pan y a café. Las calles estrechas siempre brindan la oportunidad de estar cerca, de saludar al vecino o a quien pasa aunque casi siempre estamos apurados. Los niños son simpáticos y en cualquier momento regalan un gesto de amor. El cielo de las noches es estrellado y uno puede dormirse escuchando el rumor del mar, a lo lejos. De vez en cuando, por la madrugada, algunos viejos fantasmas que arrastran cadenas, tocan puertas y ríen a carcajadas, recorren la ciudad y espantan a quienes encuentran despiertos.
Te hice viajar? Supongo que sí. Como te dije, de eso se trata: escribir es sembrar sueños. Acompáñame. Te invito a soñar juntos!! Soy escritor.