¿Para qué quiero 10 Ferrari, 20 relojes con diamantes y dos aviones? ¿Qué haría eso por el mundo? Yo pasé hambre, trabajé en el campo, sobreviví a tiempos difíciles, jugué descalzo y no fui al colegio. Hoy, con lo que gano puedo ayudar a la gente.” Sadio Mané
Why do I want 10 Ferraris, 20 diamond watches and two aeroplanes? What would that do for the world? I went hungry, worked in the fields, survived hard times, played barefoot and didn't go to school. Today, with what I earn I can help people." Sadio Mané
La carrera de un futbolista de élite en la actualidad, y más uno de la talla del entrañable Sadio Mané, suele estar plagada de toda clase de excéntricos lujos. Pues Mané es sin lugar a dudas la excepción a esa despampánate norma. No hay pretensión alguna, en el presente artículo, de criticar los lujos o excentricidades de los futbolistas profesionales -pues la propiedad privada, en este sistema capital en que vivimos, está para ser gozada del modo en que el poseedor mejor desee-; la intención es más bien la de visibilizar que hay historias tras el balón y alrededor de él que bien merecen la pena ser contadas por lo especiales que son.
Sadio es quizá un futbolista a contramano de los tiempos que corren, un jugador que no se olvida de su humilde cuna, de las necesidades de su pueblo y de lo complejo que puede llegar a ser el conseguir el sustento en ciertas zonas geográficas más que en otras. Su consciencia social es igual o más grande que su capacidad con la pelota. Mané es un gran futbolista, uno de elite, pero es un ser humano aún más grande.
The career of today's elite footballer, especially one of the quality of the endearing Sadio Mané, is usually littered with all manner of eccentric luxuries. Mané is undoubtedly the exception to that rule. There is no pretension, in this article, to criticise the luxuries or eccentricities of professional footballers - for private property, in this capital system in which we live, is to be enjoyed in the way the possessor best wishes -; the intention is rather to make visible that there are stories behind the ball and around it that are well worth telling because of how special they are.
Sadio is perhaps a footballer against the times, a player who does not forget his humble beginnings, the needs of his people and how complex it can be to make a living in some geographical areas more than others. His social awareness is equal or greater than his ability with the ball. Mané is a great footballer, an elite one, but he is an even greater human being.
Sadio Mané sabe lo que es importante.👏🏻👏🏻👏🏻 pic.twitter.com/8G3oeU2cFi
— TDTV (@tdtvhn) October 17, 2019
Su velocidad e inteligencia con y sin la pelota en los pies, lo hacen un futbolista letal, un imán para las miradas de aquellos que amamos el futbol; cuando Mané está cerca del balón, siempre pasan cosas. Años atrás el pequeño Sadio era, con diferencia, el mejor jugador de su natal Bambali en Senegal, pero su familia se negaba rotundamente a que el cumpliera con su destino de ser una fulgurante estrella del balón.
Sadio, consciente de que su familia se opondría rotundamente, escapó de casa con la misma velocidad, habilidad y sagacidad con la que va sembrando rivales a su paso en la grama de un terreno de juego ¿El destino? Dakar, pues ahí pasaría una delegación de visores del Metz francés que buscaría reclutar nuevos talentos.
Mané conquistó aquella tarde las miradas de quienes le vieron jugar con unos pantaloncillos cortos que no eran siquiera de futbol y unos zapatos en precarias condiciones. La gacela de Bambali culminaría su etapa formativa y volvería a escapar sin avisar a su familia para en 2011 formar parte del club francés e iniciar su carrera profesional.
His speed and intelligence with and without the ball at his feet make him a lethal footballer, a magnet for the eyes of those of us who love football; when Mané is near the ball, things always happen. Years ago, little Sadio was by far the best player in his native Bambali in Senegal, but his family adamantly refused to let him fulfil his destiny of being a shining star of the ball.
Sadio, aware that his family would strongly oppose him, escaped from home with the same speed, skill and shrewdness that he uses to sow rivals in his path on the grass of a football pitch. The destination? Dakar, where a delegation of scouts from the French club Metz would be on their way to recruit new talent.
That afternoon, Mané won over the eyes of those who saw him play in shorts that were not even for football and shoes in precarious conditions. The gazelle of Bambali would culminate his formative stage and escape again without notifying his family to join the French club in 2011 and begin his professional career.
Años más tarde, todos conocemos la historia, la hemos visto acontecer, el hat-trick más rápido de la historia en la Premier League inglesa lleva su nombre y apellido, una UEFA Champions League levantada al cielo de Madrid y una Copa Africana de Naciones -recientemente conquistada- forman parte de sus logros colectivos más preciados.
Pero el conquistar la gloria eterna con el balón jamás ha mareado a Mané que no olvida a ese niño que tuvo que escapar de la pobreza de Bambali para poder cumplir su más anhelado sueño. Sadio escapó de su pueblo, pero jamás lo ha abandonado, comparte la fortuna que genera en sus ingresos para ayudar a toda la gente de su pueblo.
Years later, we all know the story, we have seen it happen, the fastest hat-trick in English Premier League history bears his name and surname, a UEFA Champions League lifted to the skies of Madrid and an African Nations Cup -recently won- are part of his most prized collective achievements.
But conquering eternal glory with the ball has never made Mané dizzy and he does not forget the boy who had to escape the poverty of Bambali in order to fulfil his most cherished dream. Sadio escaped from his village, but he has never abandoned it, he shares the fortune he generates from his income to help all the people of his hometown.
Sadio Mané no quiso que el Liverpool le hiciera un reconocimiento en su regreso a Anfield, después de ganar el título de la Copa Africana de Naciones con Senegal por respeto a su compañero y rival, Mohamed Salah. 💚🤝🇪🇬 pic.twitter.com/mTDsKFqXwE
— Futbol de Inglaterra (@Mercado_Ingles) February 21, 2022
Mané, que se unirá a la disciplina del Bayern Münichen de cara a la siguiente temporada como uno de los jugadores mejor pagados de la historia del club bávaro, ha regalado mucho a su natal Bambali. Construyó un hospital, una escuela para la que también donó computadoras y becas para los mejores alumnos, dona 70€ mensuales a cada familia del pueblo, construyó también una torre de energía e instaló internet 4G. El gran Sadio no gasta su dinero en lujos y excentricidades, él simplemente prefiere impactar la vida de aquellos que conforman su comunidad.
Larga vida a la Gacela de Bambali, larga y prospera carrera para Sadio Mané, orgullo y sustento de aquel pequeño pueblo africano.
Mané, who will join Bayern Munich next season as one of the highest paid players in the Bavarian club's history, has given a lot to his native Bambali. He built a hospital, a school for which he also donated computers and scholarships for the best pupils, gives €70 a month to each family in the village, built a power tower and installed 4G internet. The great Sadio does not spend his money on luxuries and eccentricities, he simply prefers to impact the lives of those who make up his community.
Long live the Gazelle of Bambali, long and prosperous career for Sadio Mané, pride and livelihood of that small African village.
Sadio y su magia en su última temporada con el Liverpool:
Sadio and his magic in his final season with Liverpool:
✍🏼: Paco Andújar ⚽