Estaba con mi novia y tenía que ir al dentista y cuando llegué, no encontraba la consulta. Llamé y me dijeron de cambiar la cita al día siguiente, por lo que dije: - ¿Para qué hemos bajado entonces? Vámonos al puerto...
El Muelle 1 se llama esta parte del puerto comercial lleno de tiendas, restaurantes y bares.
Era temprano y estábamos muertos de sed, así que no encontrábamos un lugar barato de tapas por allí y nos metimos en los 100 Montaditos, donde me pedí una jarra helada de cerveza que me bebí de golpe y mi pareja un tinto de verano, también helado, todo junto a unas patatas fritas con queso cheddar y bacon.
Después ya era hora de cenar y nos metimos en el KFC, si... comida rápida, pero había una oferta apetitosa... Luego me arrepentí. Seis euros a cada uno, traía patatas fritas, dos trozos de pollo, una hamburguesa de pollo, bebida grande y un helado. Me arrepentí porque quedé tan lleno que tenía mucho sueño... Era demasiado.
Tras esto, el helado lo pedimos para llevar y me lo tomé por el camino, donde disfrutamos de las vistas del puerto, fumando tranquilito y acabando el helado, hablando de como serían nuestras vacaciones perfectas en un crucero.