Buen día queridos colegas, por acá les dejo un recuerdo bastante valioso, a cerca de la navegación que realice a bordo del Buque Escuela Simón Bolívar en el año 2016, crucero que se efectuó en la competencia The Thall Ships Races 2016, una competencia en la cual competían mas de 200 veleros de todo el mundo, tuve el honor de conocer muchos veleros de todas partes, Rusia, Alemania, Noruega, Inglaterra, Francia, entre otros... En esta competencia solo participaban dos buques de Latinoamerica, el Buque Escuela de México y el de nosotros. Portugal llevaba el primer lugar, pero no por mucho tiempo, hasta que subiendo para la Coruña desde Tenerife, iniciamos una ardua navegación durante tres días sin dormir, pendiente del viento y estudiando mucho, entre no dormir y estudiar a veces teníamos tiempo libre de tomarnos alguna foto sin que nos regañaran.
En esta foto ya estábamos casi llegando a La Coruña, con un sol radiante y mucho frió, teníamos que estar atentos a cualquier maniobra que surgiera para no perder velocidad y llegar a tiempo antes que los demás buques.
A pesar de todas las locuras que se viven a bordo de un velero y de paso en una competencia, era un trabajo duro, pero me lo disfrute bastante, representar a Venezuela en La Mar es otro nivel, un estilo de vida muy mágico y lleno de aventuras, hasta las personas que no tienen ese espíritu aventurero lo desarrolla a bordo de este buque insigne.
En esta otra foto me encuentro en el Bauprés del barco, para los que no sepan que es el Bauprés se los dejare acá ---> Bauprés
Tenia que arriar todos los contra foques, todas las velas cuchillas del buque porque ya no teníamos viento en contra, pero unos minutos mas tarde tuvimos que tocar "Rol de Maniobra General" con todos los departamentos porque nos agarro una tormenta muy fuerte a tan solo un día de llegar a puerto, el buque estaba super escorado (inclinado) hacia el costado de babor y yo iba en el timón recibiendo las ordenes del Teniente, super estresado, ya que estábamos en una situación muy delicada, al final de todo me daba risa porque era muy gracioso como gritaba, pero lo mas alarmante fue, que gracias a la tormenta los generadores del buque se apagaron y el timón trabaja en conjunto con un sistema electrohidraulico, es decir, que sin energía eléctrica podíamos mover el timón para las maniobras hacia los costados, de repente todos los departamentos salieron corriendo hacia el timón secundario, y allí es un super timón gigante que esta en la popa del buque, conectado a unas cadenas manualmente a las palas del timón, cada 10 vueltas era un grado de giro, una locura, el que no tenia fuerzas, se fortalecía en esa maniobra. Luego de un parto con esa tormenta, logramos salir de ella sin novedad, pero con una vela rota en la proa, menos mal que ya estábamos casi llegando a puerto, porque si no, no fuésemos llegado de primero con un día de adelanto a los demás veleros...
Y para finalizar esta breve historia, acá ya estaba en puerto seguro, después de tres días sin dormir en una trágica navegación, estábamos sanos y salvos en la hermosa España.