LAS CARAS DE LA MISERIA

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La miseria no se refleja solo en miradas extraviadas, cuerpos lánguidos o las voces apagadas de aquellos que carecen de todo o tienen muy poco, sino también en el rostro de aquellos que te humillan, menosprecian o ignoran, o de aquellos que por ayudarte se creen con derecho a dirigir tu vida, opinar sobre ella, a ofenderte; el que se siente superior porque tiene aquello que tú careces o porque le sobra algo para dar…

Imagen de Myriam Zilles en Pixabay

¿QUIÉN ES MÁS MISERABLE?

¿El que tiene hambre o el que te da un pan y lo proclama?

¿Aquel que no tiene trabajo o el que sabiéndolo lo tilda de vago?

¿El que necesita ayuda o aquel que espera a que la pidas, aun conociendo tu necesidad?



Cuanta miseria esparcida por el mundo, cuánto dolor causado, cuanta tristeza. Tanta impotencia, tanto cansancio, cuantas carencias materiales y espirituales...

"Porque puedo ser pobre, más no ser miserable"



¿EN QUE NOS HAN CONVERTIDO?

Mira a tu alrededor, mira al frente, a los lados, voltea a mirar, mírate a ti mismo. Puedes no tener dinero, con hambre, sed y sin vestido y no ser un miserable; pero pobre de aquel que en posesión de todo eso, le falta tanto: caridad, solidaridad, humildad, le falta AMOR, ese sí es verdaderamente miserable.


La miseria es una moneda de doble cara, hay quienes salen de ella con la cara lavada mientras otros se hunden en su propia desgracia. Que despreciada y despreciable eres MISERIA, que rostro tan deformado…

¡Aléjate, vete, no aniquiles lo que aún nos queda de humanos!



Fuente


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LA MISERIA

La miseria no es delito es solo una consecuencia
que parte de uno mismo, que desnuda tu presente
es un síntoma elocuente casi una irreverencia
producto de una gestión que afectó tu independencia.


Te has quedado sin sustento muy lejos de la opulencia
tus bolsillos están vacíos, una nube es tu presente
sientes tu alma indolente, que el mundo no te respeta
tu espíritu está doliente, te duele hasta la conciencia.

Déjame decirte algo, y no es una insolencia
ten fe junto con paciencia, y sigue mirando al frente
no hay que más afecte dicho a cualquier ser humano
resultar un miserable y no ser pobre de manos.

(Peláez Garrido José M. - Escritor y Periodista)

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