¿Por qué esperar uno en especial para celebrarlos?
No le encuentro mucho sentido a este día, pero bueno, hoy es el día de los muertos o difuntos… Y como todos los días recuerdo y siento la presencia cercana de los que se adelantaron al viaje, los que cambiaron de paisaje y pasaron a otra dimensión; por eso no hago nada especial. Siento como siempre su presencia, escucho sus voces, aunque no comprenda lo que me dicen, he llegado a ver sus sombras o su presencia etérea y de vez en cuando me hacen bromas o malas jugadas.
Ellos “mis muertos” están siempre conmigo, me acompañan; no tengo que hacer altares, ni llevar flores a una tumba donde ya no queda nada, ni encender velas… Eso sí; les hablo mucho, todos los días y en cualquier lugar o momento y sé que me escuchan y responden a su manera y en mis oraciones los tengo presente.
Pero me gusta el día de muertos; puedo ver las catrinas coloridas y observó como algunos “vivos” se dignan a recordar a quienes han partido antes, por lo menos este día los tienen presentes, aunque “ellos” lo estén siempre… Encienden velas y hacen oraciones y ofrendas; debe ser agradable para los “olvidados” sentir que son tomados en cuenta por sus seres queridos aunque sea por un día.
Dicen que el objetivo de celebrar este día es apaciguar a los muertos que vagan por la tierra sin encontrar el lugar de reposo, sin poder trascender, porque tienen deudas o cuentas pendientes aún. Ofrecen oraciones, misas y otros rituales para que el alma alcance descansar en paz, le sean perdonadas sus culpas. Para mí, la mejor manera de que descansen en paz es recordándolos, perdonándoles sus faltas y dejándolos partir, aceptar que su presencia física no estará más, pero que su esencia perdurara eternamente…
Ha sido un largo y extraño día, ya llegó la noche y estoy cansada; sí ya sé que hoy es su día, un día especial para ustedes, pero déjenme dormir, yo los celebro y honro siempre...Gracias por esos olores que me regalan para manifestar su presencia, se que están en paz, están bien... Sus susurro y los ruidos que hacen no me asustan, así que déjenme dormir…
No me asustan, ya les dije, así que no jueguen conmigo, los celebro y los bendigo. Esperen por mi…
“Nacemos para morir, morimos para renacer”
Vida y muerte, muerte y vida, un ciclo, proceso infinito…
La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. Borges