Siempre he sentido una especial admiración y respeto por el oficio artesanal, que aunque es una forma de trabajo y subsistencia, pienso que conlleva una fuerte dosis de pasión y sueño yo diría que casi utópico, muy relacionado a lo que se le da el nombre de amor al arte.Y es que solo amando realmente lo que se crea es que se logra crecer, trascender y perdurar en el tiempo.
La artesanía tiene para mi a su favor algo muy importante y es que cada trabajo, cada obra, es irrepetible. La realización de una pieza o modelo determinado requiere más tiempo y dedicación y ahí se determina la originalidad del producto final. Al ser hecho de forma manual y agregando que los materiales muchas veces son autóctonos es muy difícil que una pieza pueda repetirse aunque se trate hacer un mismo modelo, por lo tanto siempre hay pequeñas o marcadas diferencias. Todo lo contrario sucede en la producción de un producto en una fabrica donde el formato en serie hace el trabajo más inmediato e idéntico.
Hoy quise hacer un tributo a todos esos artesanos que nos entusiasman con el amor y dedicación que le otorgan a sus obras.
Artesanos de la Vida
El que talla la madera
el que moldea la arcilla
como delineando paso a paso el guion de su vida.
El que teje mantos y telares
el que esculpe la piedra con cincel
el que crea y cree llegar a ser.
Artistas y artesanos
la creatividad y la expresión
artistas y artesanos
en la calma de la creación.
El que usa una acuarela
armonizando tela y pincel
el que plasma sus ideas sin dejar de ser.
Artistas y artesanos
la mente y la pasión
artistas y artesanos
viajeros de ese tren soñador.