Hola a todos, en esta oportunidad, participando en el concurso: ¿Qué es la Orientación Sexual?, complacida y agradecida con #concursoslore, sé que para muchos no es un tema fácil de abordar y hago referencia a ello porque tampoco fue fácil para mí.
Soy madre de tres hijos varones de ocho, seis y tres años respectivamente, como madre siempre pensé que estaba preparada para hablar de sexo con ellos, que sería algo fácil, pero déjenme decirles que cuando llegó el momento no fue así.
Recuerdo perfectamente cuando mi hijo mayor a los seis años realizó su primera pregunta relacionada con sexo, yo estaba en la cocina de mi casa preparando la cena, cuando se acerca y me dice, ¿mamá como llegué a tu barriga?, lo primero que se me ocurrió fue responderle, Dios te colocó allí, entonces me responde: ¿mamá Dios bajó del cielo y te cortó la barriga para colocarme allí ?, no hijo, Dios no cortó mi barriga, entonces dime como llegué allí, insistía, no sabía que decir en ese momento, en cuanto terminemos de cenar te explicaré, pero les confieso, realmente no sabía qué hacer, cómo comenzar, qué decir, hasta sentía algo de frustración, porque como les comento al inicio de este post, siempre pensé que sería más fácil.
Luego de un buen rato, me senté con mi niño, lo tomé de las manos y le pregunté: ¿Hijo, has escuchado la palabra sexo?, si mamá, hombre y mujer, me responde, la maestra lo explicó; ok hijo, llegaste a mi barriga porque tu papá y yo tuvimos relaciones sexuales, ¿cómo mamá?, cuando seas grande te vas a enamorar, tendrás novia a la cual deberás amar y respetar, se tiene una relación sexual cuando introduces el pene en una vagina, entonces de allí puede formarse un bebé en la barriga de una mujer que luego va a nacer. Conforme con mi explicación, mi niño me da las gracias, se levantó y se fue a jugar.
No sé si estuvo muy acertada mi explicación, si estuvo bien o estuvo muy mal, pero eso fue lo que en aquel momento le dije a mi niño, hoy día he podido abordar mejor el tema, explicándole poco a poco, con palabras acordes a su edad. Para mí fue difícil al inicio, pero me dije a mi misma, son mis hijos es mi deber y mi responsabilidad hablarles y orientarlos al respecto. Una vez que lo enfrenté ya me fue más fácil.
Ahora cuando mis hijos menores realizan alguna pregunta relacionada con sexo, el mayor es quien le responde, él con su corta edad puede explicarle a sus a sus hermanitos con más facilidad, precisión y naturalidad que la que tuve yo siendo adulta.
Quise realizar está acotación porque con tantos avances y logros alcanzados por la humanidad, aún nos cuesta hablar de sexo, incluyendo la orientación sexual.
El término orientación sexual hace referencia al sexo (es decir, masculino o femenino) hacia el cual una persona se siente atraída.Fuente
Existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona. La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. En la mayoría de las personas, la orientación sexual se moldea a una edad temprana. Además, hay pruebas importantes recientes que sugieren que la biología, incluidos los factores hormonales genéticos o innatos, desempeñan un papel importante en la sexualidad de una persona.Fuente
La heterosexualidad es una orientación sexual que se caracteriza por la atracción sexual o el deseo amoroso o sexual hacia personas de distinto sexo, en contraste con la homosexualidad y que suele distinguirse de la bisexualidad.
Además de referirse a una orientación sexual, el término heterosexualidad también se refiere al comportamiento sexual entre individuos de distinto sexo. Muchas especies animales (aquellas que tienen sexo y fertilización interna), entre las que se encuentra la especie humana, se reproducen mediante relaciones heterosexuales, a diferencia de aquellas en las que todos los individuos poseen ambos sexos, que son hermafroditas.Fuente
La homosexualidad (homo «igual», y del latín sexus «sexo») es una orientación sexual y se define como la interacción o atracción sexual, afectiva, emocional y sentimental hacia individuos del mismo sexo. Etimológicamente, la palabra homosexual es un híbrido del griego homós (que en realidad significa «igual» y no, como podría creerse, derivado del sustantivo latino homo, «hombre») y del adjetivo latino sexualis, lo que sugiere una relación sentimental y sexual entre personas del mismo sexo, incluido el lesbianismo.
A pesar de que el término gay (que en inglés anticuado significa «alegre») suele emplearse para referirse a los hombres homosexuales y el término lesbiana para referirse a las mujeres homosexuales, gay es un adjetivo o sustantivo que identifica a las personas homosexuales sin importar su género. Desde 1973, la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Sin embargo, la situación legal y social de la gente que se autodenomina homosexual varía mucho de un país a otro y frecuentemente es objeto de polémicas.Fuente
La bisexualidad se encuentra definida como la orientación sexual de una persona al sentir amor o deseo sexual, tanto por personas de su mismo sexo, como del sexo contrario. Esta definición es una de las tres clasificaciones primordiales de la orientación sexual, junto con la heterosexualidad y la homosexualidad. Esta opción sexual puede surgir tanto en hombres como en mujeres.Fuente
En las teoría psicológica, la el tema ha sido objeto de diversa consideración.
En la obra de Freud, la bisexualidad (como ocurriera con la homosexualidad), a menudo significaba la fijación de un desarrollo psicológico estancado.
El trabajo de Heinz Kohut, en cambio, define este comportamiento como un intento de regulación de la autoestima del individuo para alcanzar satisfacción manteniendo relaciones íntimas con un sexo o dos. Esta necesidad debe distinguirse, dentro del mencionado paradigma, de algunas formas "patológicas" de bisexualidad observadas en el historial clínico de pacientes con personalidad de límites difusos o débiles.Fuente
Mi hijo tiene ocho años realizó esas preguntas, aquí están mis respuestas, lo que consideré oportuno responderle por su corta edad.
¿Ser gay es malo?
No hijo, es una orientación diferente, pero puedes ser “normal” y ser bueno o malo, o ser gay y ser malo y bueno eso no garantiza nada.
¿Cómo pueden los gay tener bebés?
Ya sabes cómo nacen los bebés, debe ser entre un hombre y una mujer, pero una pareja de gay puede adoptar y convertirse en padres a través de la adopción.
¿No les da pena ser así?
Algunos quizá sientan pena, pero muchas veces la sienten por las críticas de los demás y porque se sienten rechazados.
Finalmente, mi humilde opinión
Entre gustos y colores no han escrito los autores, vivimos en un mundo de diversidad, no solo sexual sino en todos los aspectos, hay personas homosexuales o de otra orientación diferente a la heterosexual que trabajan, son profesionales, excelentes personas, hay personas heterosexuales violadores, delincuentes, egoístas, en fin, la orientación sexual al igual que cualquier otra diferencia como el color de piel o tu posición social no te hace mejor o peor persona.
Debemos aprender a vivir plenamente en un mundo que no tiene que ser como nosotros queremos que sea, cada persona tiene derecho a vivir su vida como mejor le parezca, lamentablemente a muchos les gusta opinar sobre la vida de los demás, juzgar y condenar como si ellos fueran perfectos.
Sea cual sea la orientación sexual de cada quien lo importante es el respeto, muchas veces se hiere profundamente con gestos o palabras de desprecio, no pensando en el calvario que muchas de esas personas llevan por dentro, algunas porque son rechazados por sus familias, otros porque no aceptan su condición, cualquiera sea la razón, hay que vivir y dejar vivir.
Tener una mente abierta no significa que hay que apoyar todas las conductas, o lo que algunos “consideran malo”, significa que tenemos la capacidad de entender que cada quien es diferente, cada día nos enfrentamos a situaciones difíciles de comprender, controversias, diversidad, hay que observar, contemplar, opinar o callar, siempre y cuando no hagamos daño a los demás.