Kakasana o “El cuervo” como se aprecia en la imagen al realizar esta asana tu cuerpo adopta una postura de pájaro que hace semejanza a un cuervo. Es una postura de equilibro sobre las manos, de nivel principiante o intermedio, es decir, tanto principiantes como los que están ya un poco más avanzado pueden comenzar a frecuentarla.
Al tratarse de equilibro sobre las manos tiende a parecer bastante complicado, no necesariamente tiene que ser así, si la realizas de la manera correcta, con esto quiero decir que cada postura tiene ciertas instrucciones al momento de realizarla, en caso de solo ver la asana e imitarla lo más probable es que no te salga o incluso te lastimes.
La postura tiende a fortalecer brazos y muñecas, la calma y claridad mental también son beneficios que trae consigo la kakasana, no caigan en el error de creer que se necesita gran fuerza física para realizarla, en teoría con una buena preparación todos podemos sostener nuestro propio peso con nada más que nuestras manos, lo importante es encontrar la alineación entre brazos y piernas, no te frustres si no te sale en los primeros intentos, es parte de descubrir el punto de conexión y por ultimo mantener una buena concentración mental es esencial, es decir, no la podrás mantener si tienes mil cosas en la cabeza, ese momento es para escuchar a tu cuerpo, describir cómo te sientes, si te familiarizado o cuales sensaciones te causa.